La importancia de envolver al bebé

Luego de dar a luz, los recién nacidos son cuidadosamente envueltos para que se sientan protegidos. Esta práctica se realiza desde siempre y responde a necesidades físicas del bebé.

Cuando nacen los bebés no tienen sus capacidades cerebrales desarrolladas por completo, las cuales continúan en el exterior. Al igual que sucede con los canguros, los bebés necesitan el contacto con sus madres. De acuerdo al obstetra Michel Odent, el embarazo dura 18 meses: 9 meses dentro del vientre y 9 meses fuera. Así es como una vez que nace, lo más natural es apoyar al bebé contra el pecho de la madre para que escuche su corazón o bien envolverlo en una manta, tal y como se practica en muchas culturas ancestrales.

Durante los primeros meses, los bebés extrañan las sensaciones que tenían en el seno materno y es por eso que quienes defienden la crianza natural recomiendan un entorno con ruidos que reproduzca el hábitat del bebé dentro del vientre, donde escuchaban los ruidos del útero materno. Los bebés además adoran el movimiento pues les remite al balanceo que percibían cuando sus madres se movían. Por esa razón, muchos bebés se duermen en brazos de los padres mientras éstos caminan.

Envolver al recién nacido con una manta apretada es muy beneficios por varias razones:

- facilita la transición del útero al exterior.

- evita que los reflejos del bebé perturben su sueño.

- ayuda a regular su temperatura corporal.

- alivia los cólicos.

Vía: Crianza natural

Escrito por MJA | 29 de febrero de 2012 | 0 comentarios
Categorias: General | Etiquetas: ,

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta