Dolor de cabeza en el embarazo: cuándo consultar al médico

Los dolores de cabeza, incluso las migrañas, son frecuentes durante el embarazo y están asociadas a los cambios hormonales que experimentan las mujeres durante este período tan especial de sus vidas. Sin embargo, estos dolores también pueden ser síntoma de algún tipo de complicación.

Si nunca has sufrido dolores de cabeza y registras una migraña o un fuerte dolor durante el embarazo lo mejor es que consultes con tu obstetra pues si bien lo más probable es que no sea nada hay que descartar cualquier problema de salud.

En el primer trimestre los dolores de cabeza son muy frecuentes aunque en el segundo y tercer trimestre una jaqueca puede ser síntoma de preclampsia, es decir una tensión arterial alta que requiere un control estricto.

Se aconseja llamar al médico de inmediato en el caso de registrar un dolor de cabeza repentino y muy intenso que aparece mientras duermes o bien si adviertes que es diferente a los dolores habituales.

También habrá que consultar si los dolores de cabeza vienen acompañados de tortícolis y fiebre, si surge luego de una caída y un golpe en la cabeza y si viene asociado a otros síntomas como congestión nasal, presión en los ojos o en alguna otra parte de la cara, dificultades al hablar, somnolencia, visión borrosa, alteraciones visuales o pérdida de sensibilidad.

Escrito por MJA | 23 de octubre de 2014 | 0 comentarios
Categorias: Salud de la embarazada y Sintomas de embarazo | Etiquetas: , , ,

Complicaciones del embarazo

Si bien la mayor parte de los embarazos llegan a término sin inconvenientes, hay algunas complicaciones que pueden alterar un embarazo.

Entre las complicaciones más comunes del embarazo está el aborto espontáneo, un fenómeno natural que se produce en un porcentaje de entre 15 y 20%. La mayor parte de las pérdidas naturales son aleatorias y causadas por anomalías cromosómicas en el óvulo fertilizado. En el 80 % de los casos ocurren antes de la semana 12.

Otro problema común es el parto prematuro, que se produce cuando antes de la semana 37 aparecen las contracciones y el cuello uterino comienza a abrirse.

También es común tener poco líquido amniótico, un fenómeno conocido como oligohidramnios. La preeclampsia se suma al listado, una afección que hace que los vasos sanguíneos se contraigan, generando hipertensión y una disminución del riego sanguíneo.

Otros problemas son la diabetes gestacional, es decir la aparición de diabetes durante el embarazo; la placenta previa, algo que ocurre cuando la placenta se implanta en una posición demasiado baja en el útero; y el embarazo ectópico, que sucede cuando el óvulo se implanta fuera del útero.

Vía: Babycenter

Problemas en el embarazo: placenta previa

Entre los problemas de un embarazo, se puede presentar el de placenta previa. Este aparece cuando la placenta cubre el cuello del útero, pero según el caso, puede ser leve si solo está cercana al útero o más grave si lo cubre totalmente. En el primer caso, se puede ejercer el parto normal  y en el segundo tendrá que ser por cesárea, aunque esto debe ser indicado y valorado  por el médico.

En cualquier caso, el bebé ha de estar el máximo tiempo posible dentro del útero materno, ya que debe desarrollarse perfectamente para su normal evolución. Si ya ha pasado la 36 semana de gestación, el bebé puede sobrevivir fuera del útero, por lo tanto, hay más posibilidades y menos riesgos, es entonces cuando el médico puede valorar el adelanto del nacimiento. De todas formas, se analiza a través de una prueba, el líquido amniótico, para saber si los pulmones del bebé están ya madurados. Al acercarse la semana 40, la futura madre, comienza a dilatar el cuello del útero, habrá llegado el momento del parto natural.

Si se presenta este problema de placenta previa, se ha de estar en reposo absoluto, es lo más indicado para prevenir, pues lo principal, es que el bebé sobreviva y la madre se encuentre en buen estado.

Si eres una futura mamá, no has de preocuparte, pues este problema no es demasiado común, se calcula que una de cada cien mamás puede sufrirlo, esto es un índice muy bajo. Es normal que al principio del embarazo, la placenta se encuentre un poco baja, pero conforme la gestación va avanzando suele normalizarse.