La hinchazón en los últimos meses

Los últimos meses de embarazo y posteriormente después del parto (unas dos semanas), los pies, piernas y tobillos hinchados es algo normal, incluso aparecen dolores en las articulaciones (tobillos, muñecas, dedos…). Esto se agrava en los días más calurosos y húmedos, sobre todo, en las últimas horas del día o después de muchas horas en una misma posición (plantada, sentada…), también si el peso del embarazo es más elevado de lo normal o si este es múltiple, entre muchas otras. Estos síntomas desaparecen cuando se descansa durante la noche.

Esto es debido a que los tejidos están resistiendo el crecimiento del bebé y preparándose para el parto, por lo tanto, acumulan líquidos, los cuales, son los culpables de esta hinchazón en las piernas, tobillos y pies. Hay mujeres que también acusan este síntoma en manos y cara. El útero presiona las venas que van desde las piernas hasta los pies, reduciendo el flujo sanguíneo, por lo cual, el líquido se acumula en tobillos y pies. Esta hinchazón se puede aliviar de las siguientes formas:

-evitar estar demasiado tiempo sentada o de pie, tampoco se debe cruzar las piernas

-los pies, se han de elevar en cuanto sea posible durante el día. En las noches, para dormir, los pies, han de estar elevados como mínimo 15 cm. Una buena postura, es apoyar las piernas en la pared, formando un ángulo de 90º, con el cuerpo en posición horizontal

-cuando se duerme se ha de recostar sobre el lado izquierdo

-las piernas nunca se deben cruzar

-se ha de caminar para activar la circulación

-es recomendable realizarse masajes suaves en las piernas, realizando movimientos ascendentes

-la temperatura siempre ha de ser agradable, nunca demasiado calor, pues este tiende a aumentar la hinchazón

Escrito por Belen | 27 de abril de 2012 | 0 comentarios
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Tratamiento para las varices

Las varices son el problema de muchas mujeres, tanto en algunas que incluso a veces tienen que acudir a intervenciones quirúrgicas, ya que llegan a un momento en que su salud se pone en juego.

Sus causas suelen ser genéticas, pero también se producen con la obesidad, embarazo… son una gran molestia y problema, afectan al 10% de la población, siempre mayormente a las mujeres.

Se pueden eliminar o reducir con algunos consejos como pueden ser con la aplicación de caléndula, pues esta hierba tiene la propiedad de ser anti-ulcerante, antiséptica y anti-inflamatoria. Su aplicación consiste en hervir unas hojas y cuando se enfría un poco (todavía tibia) se aplica con compresas en las zonas de varices.

Otro remedio es el zumo de limón con bicarbonato. Una o dos cucharadas de zumo de limón a cinco o seis de bicarbonato. Cuando la efervescencia desaparezca, se toma con el estómago vacío. Ha de beberse dos o tres vasos al día.

Otra solución, es aplicar el zumo de limón directamente a las piernas con suaves masajes, dejándolo actuar durante unos minutos. Después se realiza la ducha como normalmente.

El zumo de limón es maravilloso como efecto anti-inflamatorio, por ello actúa sobre las paredes de las venas aliviando la inflamación, a la vez que las fortalece y tonifica. Es muy recomendable utilizarlo antes de dormir realizando un suave masaje, añadiéndole además unas gotas de lavanda y dos cucharadas de aceite de almendras. Se notará una gran mejoría.

Es muy importante tratar este síntoma, pues estas dilataciones venosas que son las varices, se producen por la incapacidad de regreso de la sangre al corazón, algo vital para no solo para la belleza sino para el organismo.